«Pili» Robles, jugadora de nuestro Club, fue noticia las últimas semanas por llegar a la final de su disciplina en la Medalla del Mérito Deportivo Virtual, un juego propuesto por el EMDER, que no entregaba más, ni menos, que el reconocimiento de la familia del Hockey de nuestro Club y la ciudad.

Los resultados, muchas veces, son anecdóticos. Y en este tiempo de pandemia, virtualidad y competencias 2.0, una jugador del Hockey Universitario se destacó por llegar lejos en un concurso organizado por el Ente Municipal de Deporte de nuestro Municipio, en donde la gente debía votar su suerte en duelos con deportistas de su disciplina y otros deportes.

Todo realizado en la plataforma Instagram, Pilar cayó contra Justina Villen, que terminó ganando el Bloque 8 en donde estaban ambas, hija de Daniel, un conocido de la casa. Más allá del final «Pili» estuvo más que contenta con todo lo que se generó alrededor de este juego.

«Fue una locura ver la cantidad de gente que me apoyó, estoy super contenta con el resultado en ese juego», asegura la protagonista de esta historia. «La verdad que no me esperaba ni pasar la primer encuesta ya que sabía los buenos deportistas que participaban de ese juego, y llegar a la final del bloque 8 con el apoyo de muchísima gente me genero mucha felicidad», resalta Pilar.

Sobre su rival «Justi» Villen, Pilar acotó que «Sí, la conozco. Nos ha tocado cruzarnos en partidos por el torneo local. Aún así, no tengo una relación con ella ya que nunca intercambiamos palabras», y tuvo palabras de elogio por su consagración «Ella es una gran jugadora y lo tiene muy merecido. Me alegro que por ella, el hockey haya ganado en el juego del EMDER».

Como mencionamos al principio, esta iniciativa del EMDER se dio en el marco de una aislamiento obligatorio que hace que nuestras deportistas tengan que cambiar el sintético por las salas de Zoom y los entrenamientos de entre casa.

En este contexto, Pilar Robles cuenta que «la cuarentena la vengo llevando bastante bien, entre el colegio y los entrenamientos. Si, tengo esos días bajones al extrañar a familiares, amigos y esos días de cancha. Pero trato de mantenerme positiva para no perder la motivación. Los entrenamientos es lo que me ayuda a llevar a cabo el aislamiento, y que no me gane la angustia de no poder estar yendo al club. Entreno todos los días bastante intenso, para tratar de mantener el físico para la vuelta. Hago parte física y me hace muy bien agarrar el palo y la bocha de vez en cuando».

Extrañar, como bien dice «Pili», es uno de los condimentos que sazonan esta pandemia que en cualquier momento toca los 3 meses de extensión. Sin dudarlo, una de las cosas que más añora son «los sábados de partido en el club. Vivir esas charlas en el vestuario y esos tercer tiempo en el quincho es algo que quiero volver a vivirlo ya. Obviamente también, están presentes las ganas de volver a jugar partidos y poder festejar los goles con mis compañeras». Además, es optimista en cuanto al futuro y deja un deseo para lo que viene: «El primer día que se abra Universitario, yo pienso poder estar ahí. El club está hermoso y no veo la hora de que todos podamos disfrutarlo».

Para cerrar, y de cara a lo que viene, Pilar Robles es optimista: «Después de esto va a ser muy difícil todo, pero creo que si se sigue un protocolo y se cumple, podríamos volver a esa segunda casa que todos extrañamos.»

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